¿Qué es la Alergia Alimentaria?

(Informaciones e instrucciones sobre el asma proporcionadas por la Fundación Americana del Asma y las Alergias)

Las reacciones a los alimentos son comunes. Estas reacciones van desde lo más leve hasta lo más grave, y son producidas por una respuesta negativa a ciertos alimentos o por una verdadera alergia alimentaria. Cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, pero sólo ocho alimentos causan el 90% de las reacciones: la leche, la soya, los huevos, el trigo, el maní, las nueces, el pescado y los mariscos.

Alergia alimentaria

La tarea de las células del sistema inmunológico es encontrar sustancias extrañas en el cuerpo, tales como virus y bacterias, y eliminarlas. Normalmente esto nos protege de las enfermedades. Las personas con alergia alimentaria tienen un sistema inmunológico hipersensible que reacciona a las sustancias inocuas que se encuentran en el alimento y la bebida. Estas sustancias se llaman alérgenos. Cuando las personas tienen alergia, en su sangre y en todo su cuerpo hay anticuerpos contra los alérgenos. Cuando esa persona come un alimento al cual es alérgica, los anticuerpos de las células reaccionan produciendo sustancias químicas contra los alimentos alérgenos.

Personas susceptibles a las alergias alimentarias

Entre el 3 y el 8 por ciento de los niños tienen reacciones a ciertos alimentos. Solamente del 1 al 2 por ciento sufren de verdadera alergia alimentaria. Aparentemente, a algunos niños se les pasa la sensibilidad a ciertos alimentos aproximadamente a los 4 años de edad. Sin embargo, las alergias al maní, a las nueces y a los mariscos, generalmente no desaparecen.

Entre el 1 y el 2 por ciento de los adultos sufren de verdadera alergia alimentaria. Sin embargo, las personas de cualquier edad pueden tener reacciones alérgicas repentinas a un alimento que anteriormente no les había causado problemas.

Si usted tiene una alergia, la reacción se puede manifestar desde varios minutos hasta dos horas después que ha consumido el alérgeno. La rapidez y la gravedad de la reacción dependen de su sensibilidad al alimento, de la cantidad consumida, del consumo de otros alimentos, de la preparación del alimento (es decir, cocinado o no, condimentado o no) y de otros problemas médicos que usted pueda tener.

Las reacciones graves que ponen la vida en peligro son más comunes en las alergias al maní, a las nueces, a los mariscos, al pescado y a los huevos. Estas reacciones peligrosas son más comunes en las personas que también tienen asma.

Síntomas

Las reacciones pueden afectar diferentes sistemas del organismo:

  • Tracto digestivo, que es el primero que entra en contacto con el alimento. Se pueden producir rápidamente algunos síntomas tales como hinchazón y comezón en los labios y la boca, estrechez de la garganta y ronquera. Cuando el alimento entra al estómago y luego pasa a los intestinos, se producen náuseas, punzadas, dolor, vómitos y diarrea.
  • Sistemas afectados después que el alimento deja el tracto digestivo, tales como la piel, los pulmones y los vasos sanguíneos. Estas reacciones se manifiestan desde varios minutos hasta dos horas después de ingerir el alimento. A menudo aparece urticaria o hinchazón de la piel. La anafilaxis, que es la reacción más peligrosa producida por la alergia alimentaria, sobreviene generalmente varios minutos después de consumir el alimento. Cuando esto sucede, los vasos sanguíneos se dilatan tanto que la presión arterial baja. Los síntomas son jadeo, dificultad para respirar, estrechez de la garganta, náuseas, pulso rápido, ruborización, mareo, comezón en la palma de las manos y en la planta de los pies y hasta desmayo. Esta intensa reacción alérgica puede causar la muerte si no se administra tratamiento rápidamente (Ver el artículo “¿Qué es la anafilaxis?” en la sección Respuestas sobre las alergias y el asma).

La primera reacción grave a un alimento puede ser inesperada. A veces el paciente presenta síntomas menores al principio tales como dolor de estómago o urticaria.

Diagnóstico de las alergias alimentarias

Si su médico sospecha que usted tiene alergia alimentaria, el primer paso es hacerle una detallada historia médica y un examen físico. Luego se aplican otras pruebas para confirmar que usted es alérgico a ciertos alimentos. Algunas pruebas usan extractos de los alimentos sospechosos.

  • La prueba cutánea consiste en rasguñar o pinchar la piel con uno o más extractos de alérgenos. Si su organismo produce anticuerpos contra el alimento, el lugar de la prueba enrojece, pica y se hincha ligeramente. Sin embargo, las pruebas no son 100 por ciento precisas. Las pruebas cutáneas confirman el diagnóstico de alergia alimentaria, pero no garantizan que la alergia sea la causa de los síntomas. En realidad, mucha gente come normalmente los alimentos que dan resultados positivos en las pruebas, y nunca han tenido una reacción. Las pruebas negativas no descartan totalmente la posibilidad de que la alergia sea el problema. La precisión de las pruebas cutáneas para las alergias alimentarias varía enormemente con el alimento en particular que se pruebe.
  • La prueba radioalergosorbente (radioallergosorbent test, RAST) es una prueba de sangre que se hace en el laboratorio. Se hace para ver si hay anticuerpos contra un alimento específico en una muestra de sangre. Aunque es más costosa y menos sensible que la prueba cutánea, la prueba RAST es particularmente útil cuando el eccema y las condiciones de la piel hacen difícil la prueba cutánea. También puede usarse para confirmar un diagnóstico cuando hay riesgo de reacción anafiláctica a las pruebas cutáneas.
  • Otra prueba es el desafío alimentario oral. Esta prueba proporciona los más convincentes resultados. Se vuelve necesaria cuando la relación entre comer un alimento específico y los síntomas no está clara aún después de las pruebas cutáneas. El médico le explicará que con los desafíos orales—dándole a los pacientes los alimentos sospechosos—se corre el riesgo de desencadenar una reacción alérgica. Debe hacerse con un médico especialista presente y en un lugar en que las reacciones alérgicas se puedan tratar con prontitud.
  • Si el diagnóstico sigue siendo confuso, usted puede establecer una dieta de eliminación. El primer paso es seguir la dieta habitual durante un período de 10 a 14 días. Usted lleva un registro de lo que come, la cantidad que come, el momento de la reacción y las características de la reacción. Los alimentos sospechosos de producir la reacción se eliminan de la dieta. Asegúrese de que los alimentos que coma no contengan alimentos sospechosos. Por ejemplo, la mayonesa contiene huevos y el aderezo para ensaladas contiene leche. La dieta de eliminación solamente puede usarse durante un período limitado de 10 a 14 días. Si tiene síntomas, o si hay sospecha de sensibilización a varios alimentos, será enviado a un especialista para hacerle primero más pruebas y luego el tratamiento correspondiente

Si los síntomas persisten, o si hay sospecha de sensibilización a varios alimentos, el médico puede ordenar una estricta preparación de dieta comercial para eliminar la mayoría de los alimentos. Luego los alimentos se vuelven a poner en la dieta. Si sus síntomas son considerables, esto se hace solamente en presencia de un médico.

Otros problemas de diagnóstico de las alergias alimentarias

Hay muchos factores que dificultan el diagnóstico. La reacción depende de la cantidad de alimento consumido, de la presencia de otros alimentos que retrasen la digestión y de medicamentos tales como los antihistamínicos, que ocultan las reacciones. Las proteínas —los antígenos que hay en el alimento o la bebida y que causan las alergias—pueden ser alterados por la cocción o el procesamiento.

Los antígenos pueden estar solamente en una parte del alimento, como por ejemplo en la cáscara de las manzanas, o pueden producirse solamente en una etapa específica de la maduración.
La reacción debida aparentemente a los aditivos de los alimentos puede realmente deberse a otro alimento agregado accidentalmente durante la preparación.

Las toxinas y el envenenamiento por comida causan síntomas que se confunden con la alergia alimentaria. Algunos alimentos descomponen el estómago y parecen alergia alimentaria, como por ejemplo las ciruelas, la soya y las cebollas.

Hay condiciones médicas tales como la hernia hiatal, las úlceras y la diverticulosis asociadas con síntomas agudos después de comer.

Hay personas que no digieren la lactosa porque no producen suficiente lactasa y pueden tener síntomas después de beber leche. Estas reacciones se pueden confundir con alergia alimentaria.

Medidas que se pueden tomar para evitar las alergias alimentarias

Para prevenir o modificar las alergias alimentarias, identifique desde un principio a las personas que están en situación de mayor riesgo:

  • Personas con un historial familiar de alergia
  • Bebés con anticuerpos de alergia en la sangre o el suero del cordón umbilical.
  • Niños menores de 12 meses de edad con anticuerpos contra los huevos u otros alimentos tales como el maní, el bacalao y la leche.

Consulte a un médico sobre la posibilidad de hacer pruebas para ver si el niño tiene anticuerpos de alergia. Si las pruebas salen positivas, hable con el médico acerca de cómo reducir la ocurrencia y la gravedad de la alergia alimentaria.

Las reacciones alérgicas a la leche de vaca o al preparado de soya para biberones pueden aparecer días o meses después del nacimiento. Hay pruebas de que los niños alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis a doce meses de vida tienen menos alergias para cuando cumplen uno o dos años de edad que los niños alimentados con preparados de leche de soya. La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) recomienda la leche materna exclusivamente como nutrición ideal para los primeros seis meses de vida. Además, si la madre evita los huevos, la leche de vaca, el maní y el pescado mientras amamanta, puede reducir la posibilidad de que al niño le dé eccema.

Sugerencias para la prevención de las reacciones alérgicas

  • No consuma alimentos que causan una reacción alérgica. Las personas con alergia grave pueden sufrir un shock anafiláctico con solo entrar en contacto con cantidades pequeñas del alimento al cual son alérgicos. Simplemente tocar tales alimentos produce una reacción alimentaria en ciertas personas.
  • Lea las listas de ingredientes en las etiquetas de alimentos para asegurarse de que no contienen alimentos que causan alergia. Lea la lista aún si ha comido antes el producto. Los ingredientes pueden haber cambiado.
  • Si viaja, envíe por adelantado los alimentos especiales. Alójese en hoteles con kittchenettes de modo que pueda preparar su propio alimento.
  • Cuando coma afuera, pregunte siempre al personal del restaurante acerca de los ingredientes de la comida y de cómo fue preparada. Los aceites de cocina pueden tener alérgenos. El aceite de maní se usa a menudo para cocinar, particularmente en la cocina tailandesa.
  • Para los niños, las fórmulas elementales o las fórmulas con proteínas alteradas deben prevenir las reacciones alimentarias. Hable con su médico sobre las diferentes fórmulas posibles. No suponga que los productos que dicen “hipoalergénicos” no causan reacción

Medidas que se pueden tomar en caso de tener una reacción alérgica

Si usted tiene una reacción grave, tome medicamentos y vaya al médico inmediatamente. Usted debe tener siempre a mano epinefrina inyectable, tal como EpiPen o Ana-Kit, para tratar el shock anafiláctico. Vaya al médico inmediatamente después de usar epinefrina, aún si se siente mejor. Los síntomas pueden reaparecer en unas pocas horas.

También se pueden tomar antihistamínicos y esteroides para disminuir los síntomas. Los tratamientos inmediatos pueden limitar la gravedad de la reacción. Si usted tiene alergias que ponen la vida en peligro, use un brazalete de alerta médica para permitir que los proveedores de atención médica estén al tanto de sus alergias en una emergencia.

Esta información no es un sustituto de la atención médica profesional y responsable.